«La cita que transita», Richard Wagner (domingo, 3 de mayo de 2026)


«Querida madre, sé que si todo lo demás me abandonara, seguirías siendo mi último refugio», extraída de “Carta de Richard Wagner a su madre”, publicada en el libro “Cartas a la madre”, Edición de Nicolas Bersihand, es la cita que proponemos hoy en La Versalita.

Y hoy, que celebramos el Día de la Madre, una fecha que, más allá de lo simbólico o lo comercial, nos invita a detenernos en una figura que la literatura ha explorado con una intensidad inagotable.

Y si algo nos enseña la literatura contemporánea es que ya no basta con idealizarla. Porque la madre no es solo un personaje: es origen —el primer hogar—, es refugio, sacrificio y a veces, herida. Una figura compleja, llena de matices y contradicciones.

La Literatura, poco a poco, ha ido desmontando el mito de la madre perfecta que, aunque haya sido tierra fértil en los versos y pan compartido en las novelas, con el tiempo nos ha enseñado que también hay distancia, cansancio, incluso rechazo. Que maternar no siempre es un acto luminoso, sino también un territorio de conflicto.

Y esta semana, Mariló, me gustaría proponerles a los oyentes escribir una brevísima carta a la madre, en la que le resuman aquello que le dirían si solo contaran con diez o doce líneas para poder expresarlo.

En “Cartas a la madre”, editado por Nicolas Bersihand y publicado por Penguin, se recogen más de cien cartas escritas por personajes célebres, que van desde Mª Antonieta, hasta Mozart, Eugenia de Montijo, Lorca, Machado, Emily Dickinson, Proust, Flaubert, Freud o Gabriela Mistral.

Algunas son verdaderas declaraciones de amor, de las que se desprende ternura, emoción y gratitud, mientras que otras, están llenas de confidencias, secretos, reproches o mensajes de duelo. Con algunas me emocionado y con otras me he divertido muchísimo, como con la de Verlaine, escrita el 4 de julio de 1873, que puerilmente, comenzaba su misiva diciéndole: “Madre, ¡He decidido matarme si mi mujer no viene en tres días!… Pero todas ponen de manifiesto que, en cualquier época y circunstancia, el vínculo materno es único y eterno.

Y quizá por eso sigue siendo un tema tan poderoso: porque en la maternidad se cruzan el umbral y la identidad, el amor y la pérdida, lo que somos… y a veces, lo que intentamos dejar atrás.

Y tal vez hoy, en este Día de la Madre, la mejor forma de celebrarlo no sea idealizar, sino comprender. Leer a las madres en la literatura como lo que son: personajes vivos y complejos, que nos ayudan a entender mejor nuestras propias historias.

Si quieren escuchar el programa, pueden hacerlo en el siguiente enlace:

https://www.canalsur.es/radio/programas/buenos-dias-gente-de-andalucia/detalle/56290332.html?video=2270392


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