«La cita que transita», Lana Corujo (domingo, 10 de mayo de 2026)


“Lo que no se puede llegar a recordar se olvida o se inventa”, extraída de “Han cantado bingo”, de Lana Corujo, es la cita que ponemos a transitar en este programa y con ella, quiero abrirles a los oyentes una pequeña puerta, como la que nos abre la poeta canaria, que debuta en narrativa con en esta curiosa novela, “Han cantado bingo”, que está conformada por voces y por estancias donde el pasado se queda suspendido como el polvo cuando cae la luz en esas interminables tardes de verano de la infancia.

Se trata de una historia que dibuja el mapa emocional de una niña que observa más de lo que puede comprender y que, después de una tragedia familiar, intenta encontrar su lugar entre la culpa, el deseo de protección y la necesidad de construir un relato propio sobre lo vivido.

Un libro que, además, no avanza en línea recta, sino como lo hace la memoria: a golpes de intuición, de elipsis y de difuntos que no terminan de marcharse. La autora crea un juego en el que involucra al lector, para poder seguir la historia y junto al título de cada capítulo, coloca un número, que equivale a la edad que tiene la protagonista en el momento en el que narra ese fragmento (del 1 al 90, como los del bingo).

Está narrada en primera persona y la voz, se adapta a la madurez o a la ingenuidad del personaje según su edad y  momento vital.

Otro aspecto interesante es que el dialecto canario aparece a lo largo de toda la narración, lo que establece un estrecho vínculo con Lanzarote, que es donde transcurre la historia.

De sus páginas se desprende la ternura de una relación fraternal que emerge de donde parece imposible, sin hurgar en la herida ni caer en el victimismo, con ese humor blanco que caracteriza a la inocencia.

Y con la cita de hoy, invito a nuestros oyentes a reflexionar acerca de: ¿qué hacemos con aquello que ya no podemos recordar del todo?

Porque tal vez, escribir sea exactamente eso. Tender un puente entre lo vivido y lo soñado. Completar con palabras los huecos que deja la memoria.

Puede ser un una conversación que nunca tuvo lugar, un recuerdo falso que, aun así, duele como si hubiera sucedido, porque a veces inventar, también es una forma de recordar y unas pocas líneas bastan para encender una vida entera.

Porque hay recuerdos que desaparecen y otros que sólo sobreviven o solo existen cuando alguien se atreve a escribirlos. Hay un tema del último disco de Fito, “Los cuervos se lo pasan bien”,  en el que dice “Y me inventé una vida porque sino tendría que haber copiado la de cualquiera”.

Podéis escuchar el programa completo en el siguiente enlace:

https://audio.canalsurmas.es/videos/category/32570-buenos-dias-gente-de-andalucia?cat=32571

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