La cita que os propongo esta semana es:
“Me marché / cuando la belleza huyó / sin la belleza / el resto, estaba muerto.” De La llama, El legado de Leonard Cohen. (Selección de sus cuadernos), y con ella, me gustaría invitaros a reflexionar acerca del concepto de belleza, que no siempre es la que se ciñe a los cánones, sino la que nos encontramos en esos pequeños detalles: una mirada, un gesto, un diente torcido, una llamada inesperada…Esos matices que son los que al final marcan la diferencia de nuestros textos, porque, aunque es cierto eso que dicen de que todo está escrito, les suelo recordar a mis alumnos que nadie lo habrá contado aún con sus palabras, y de eso, el autor del que estamos hablando hoy sabía mucho, pues con su voz grave y seductora, tuvo la maestría de transformar sus experiencias personales en arte atemporal, partiendo de temas tan universales como el amor, el deseo, la fe o la pérdida, con un lenguaje sobrio y simbólico.

Leonard Cohen (1934-2016) fue un poeta, novelista, músico y cantante canadiense reconocido internacionalmente con premios como El Príncipe de Asturias de las Letras,por el conjunto de su obra, y como reconocimiento a su legado cultural, y en su país fue nombrado Miembro de la Orden de Canadá.
En este programa, hemos tenido la suerte de que el maestro Gil de Gálvez nos ha tomado de la mano para viajar por parte de su inmensa obra musical (podéis acceder desde aquí a su sección).

Además de sus canciones y de sus fantásticos poemarios y libros de relatos, Cohen publicó dos novelas muy celebradas: “El juego favorito” y “Hermosos perdedores
La llama, es una recopilación de sus poemas, canciones, notas personales inéditas y dibujos, que acaba de publicar el sello Salamandra en castellano, —porque ya existía una edición en inglés de 2018.
Y de toda esta obra, me quedo con el Cohen más íntimo, el de los dibujos y el de los cuadernos, del que nos habla su hijo, Adam, en el prólogo de La llama, que fue, como él mismo afirma, su última ofrenda, los últimos esfuerzos de su padre como poeta.
De esta introducción, me quedé con una anécdota que me ha emocionado: cuando él, de pequeño, le pedía unas monedas para comprar unas chuches, él le decía que buscara en los bolsillos, o en los cajones…y recuerda que siempre se encontraba, por todas partes, papelitos, trozos de servilletas, de facturas de hoteles, billetes, todos con su distinguida caligrafía, en los que había anotadas frases, o fragmentos de poemas. Una vez, buscando algo en el congelador, se encontró con un cuaderno de notas que ya había dado por perdido. Escribir era una necesidad vital, el fuego que atendía, la llama que siempre avivaba. Y esta ardiente preocupación le duró hasta el final, como salmodió en su poderosa y serena despedida… “You Want It Darker” “Lo quieres más oscuro/apagamos la llama”, una obra maestra, con la que supo enfrentarse a la oscuridad con belleza y aceptación, una reconciliación con la vida y con la muerte.

Estoy segura de que la cita de Cohen, será una buena chispa con la que puedan prender esos relatos que estamos deseando disfrutar.
Si quieres escuchar el programa completo, puedes hacerlo desde aquí. ¡Hasta el próximo domingo!