«La cita que transita» Magda Szabó (domingo, 22 de marzo de 2026)


La cita que ponemos a transitar esta semana en nuestro programa es la siguiente:

 “Cada persona tiene una puerta que nadie más tiene derecho a abrir.” Cita extraída de “La puerta”, de Magda Szabó

Les propongo a los oyentes escribir un relato que, como el título de la obra, se cierre con la cita que acabamos de escuchar, que reflexione en torno al respeto, algo tan necesario en los tiempos que corren. Y respetar al otro no es entenderlo todo, ni tener acceso a todo… es saber detenerse frente a esa puerta y no llamar siquiera.

La frase está extraída de una de las novelas más conocidas: “La puerta, de la autora húngara, Magda Szabó, que vivió gran parte del siglo XX entre guerras, censura y profundos cambios políticos. Durante muchos años, como tantas y tantos autores, ella no pudo publicar, y quizá por esa razón, su literatura aprendió a decir mucho con muy poco.

La protagonista de la historia es una escritora que relata su relación con Emerenc, una mujer orgullosa y enigmática. La novela está escrita como una larga confesión marcada por la culpa, donde ésta intenta comprender si intentar ayudarla fue en realidad, una traición.

Su estilo es claro, preciso y aparentemente sencillo, pero como sucede en el resto de sus novelas, lo más importante casi nunca se dice directamente: se intuye, se sospecha, se descubre en las entrelíneas.

Emerenc es un personaje inolvidable. Es orgullosa, dura, imprevisible. Una mujer que ayuda a todos en el barrio, pero que protege su intimidad con una determinación casi feroz. Nadie entra en su casa. Nadie cruza su puerta.

Y esa puerta —literal y simbólica— se convierte en el corazón de la novela.

Y aquí, Magda Szabó no escribe solo sobre una amistad, sino que nos lleva a plantearnos algo más profundo: dónde están los límites entre las personas; hasta qué punto comprendemos y conocemos la vida de los demás y cómo, incluso los actos de amor pueden convertirse, sin querer, en traiciones, puesto que hay territorios del alma que nadie puede invadir y cada persona tiene una puerta que solo ella, y quiénes ellas permitan pueden atravesar.

Y puede que precisamente por eso, tengamos la sensación de que la novela nos persigue, después de cerrarla. Porque en tiempos donde todo se expone y todo parece reclamable, recordar esto es casi un acto de rebeldía: ninguna persona nos pertenece, no todo debe ser contado, no todo debe ser abierto. Y quizá ahí, justo ahí, en lo que permanece cerrado, es donde empieza el verdadero respeto.

Podéis escuchar el programa en el siguiente enlace:

https://www.canalsur.es/radio/programas/buenos-dias-gente-de-andalucia/detalle/56290332.html?video=2256974

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