«La cita que transita», Luis Landero (domingo, 14 de junio de 2026)

“Vivir es estar de camino hacia ninguna parte, y solo el viaje le da sentido a la existencia», cita extraía de “El huerto de Emerson” de Luis Landero, es la propuesta que le hacemos esta semana a nuestros oyentes.

Con ella, invito a nuestros oyentes a escribir, nada menos que acerca de los caminos y de la vida. Porque a veces viajar es solo una excusa: y el viaje y la búsqueda interior, es lo más interesante. Emprendemos caminos sin saber que, al final, lo importante no es el destino, sino en quiénes nos convertiremos mientras avanzamos.

Luis Landero es un autor a quien admiro porque, sin grandilocuencias, sabe hablar como pocos de la grandeza humana. Es de esas personas que sabe observar, y que escribe escuchando la música que esconde lo cotidiano y las vidas sencillas.

Nació en Alburquerque en el 48, en una familia humilde, marcada por el mundo rural extremeño, y esa memoria de la infancia, del esfuerzo, de los sueños y de las pérdidas ha acompañado siempre su literatura. Y su escritura parte de ese territorio donde la realidad y la imaginación se encuentran.

El autor ha construido una obra en la que sus personajes son, muchas veces, seres que desean ser otros, que miran hacia un futuro imaginado mientras intentan comprender las heridas del pasado. Son soñadores, aspirantes, buscadores de una vida más luminosa; personas que llevan dentro una novela que quizá nunca llegarán a escribir, pero que merecen ser escuchadas.

Con Juegos de la edad tardía alcanzó un lugar esencial en la narrativa española contemporánea. Después llegaron novelas como Caballeros de fortuna, El guitarrista o Retrato de un hombre inmaduro, donde volvió a explorar esa frontera misteriosa entre lo que somos y lo que imaginamos ser.

Entre las muchas lecturas que tengo pendientes este verano, está su última novela, “Coloquio de invierno”, y es un autor al que siempre regreso porque me encuentro con ecos de los grandes narradores, pero también algo muy suyo: esa mirada tierna y melancólica hacia quienes buscan una oportunidad.

Leer a Landero es entrar en una casa llena de voces: la voz de la infancia, la de los padres, la de los recuerdos, la de los sueños que se quedaron esperando. Y también, descubrir que, detrás de cada persona hay una historia secreta y que, a veces, la mayor aventura no está en cambiar de mundo, sino en aprender a mirar de otra manera el que habitamos.

La literatura de Landero nos recuerda algo esencial: que la vida cotidiana, cuando alguien sabe escucharla, puede convertirse en una extraordinaria novela.

Os dejo por aquí el enlace del programa:

https://audio.canalsurmas.es/videos/category/32570-buenos-dias-gente-de-andalucia

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