«La cita que transita» Carson McCullers (domingo, 8 de marzo de 2026)

Esta semana, en “La versalita” hemos dedicado el programa al Día de la Mujer y en La Cita que Transita he recordado a la gran autora sureña, Carson McCullers. La propuesta que os hago, es escribir acerca de la dignidad, a partir de lo que os sugiera la siguiente frase, extraída de fantástica novela “El corazón es un cazador solitario”:

Nos vemos obligados a vender nuestra fuerza, nuestro tiempo, nuestra alma durante cada hora de nuestra vida”. 

Con la cita de esta semana invito a nuestros oyentes a reflexionar sobre algo que me parece vital: defender la dignidad. Y les reto a que pongan en valor algo a lo que la o el protagonista de su historia, no estaría dispuesta o dispuesto a renunciar jamás.

Carson McCullers, escribió relatos, ensayos, obras de teatro y novelas y está considerada, junto a William Faulkner, como una de las mejores representantes de la narrativa del sur de los Estados Unidos.

En el sur profundo de Estados Unidos, donde el calor pesa como un recuerdo y el silencio tiene voz propia, nació Carson, pequeña de estatura, pero inmensa en sensibilidad; una mujer adelantada a su tiempo, de alma frágil y mirada feroz.

Desde niña entendió que la soledad no era ausencia, sino un idioma. Y con apenas 23 años escribió, entre otras muchas obras, una novela impresionante: “El corazón es un cazador solitario”.

Entre sus páginas vive un pueblo del sur, polvoriento y detenido en el tiempo, donde conviven los incomprendidos, los que aman sin respuesta, los que gritan hacia adentro.

Un sordomudo que escucha más que nadie. Una muchacha que sueña con música. Hombres y mujeres que buscan, desesperadamente, alguien que los entienda. Pero el corazón —dice McCullers—, es un cazador solitario que busca sentido, amor y otro corazón que responda.

La vida de Carson también fue una lucha: enfermedades, pérdidas, amores difíciles, exilios interiores. Y aun así, escribió con una ternura casi dolorosa, como quien acaricia una herida para no olvidarse de que sigue viva.

Murió joven, después de sufrir durante toda su vida graves problemas de salud, pero dejó una verdad suspendida en el aire: la soledad no nos separa de la vida, nos revela. Y con la cita de esta semana, os invito a explorar la tensión entre supervivencia y autenticidad, entre necesidad y deseo, un territorio que la autora recorrió a lo largo de toda su obra: “La balada del café triste”, “Reflejos en un ojo dorado”, “Reloj sin manecillas”, “El aliento del cielo”, “¿Quién ha visto el viento?” o en sus maravillosos relatos.

Os recuerdo que podéis enviar vuestros textos, (de no más de 7 u 8 líneas a laversalita @rtva.es), hasta el próximo viernes por la mañana. Todos los textos recibidos se están recopilando en el podcast “La cita que transita”, que podréis escuchar en la web de Canal Sur.

Para más información podéis consultar mi blog: laurasantiagodiaz.es

Os dejo aquí el enlace de la sección:

https://www.canalsur.es/radio/programas/buenos-dias-gente-de-andalucia/detalle/56290332.html?video=2252324

«La cita que transita» Mary W. Shelley (domingo, 1 de marzo de 2026)

El pasado domingo, 1 de marzo, “Mis pensamientos son como un tesoro sellado que no puedo confiar a nadie”, una cita extraída de “Mathilda”, de Mary W. Shelley, fue la cita elegida para proponer a los oyentes escribir acerca de esos pensamientos secretos que las mujeres guardamos con gran cuidado.

Porque cuántas veces la historia pidió a las mujeres ser eco y no voz, sombra y no llama, y sin embargo, cada pensamiento guardado es una semilla de futuro y un territorio conquistado.

Y evocamos la voz de Mary Shelley, una autora que escribió desde la pérdida y la memoria, conocida sobre todo por su novela Frankenstein, publicada en 1818, que está considerada entre una de las primeras obras de ciencia ficción.

Desde joven estuvo rodeada de ideas sobre ciencia, política y derechos humanos, influencias que marcarían profundamente su obra y esas huellas laten en cada página que nos dejó. Y si Frankenstein dialoga con la ciencia y el horror, Mathilda, publicada 140 años después de su muerte, nos conduce a un territorio más íntimo y desgarrador.

Es una obra breve, pero profunda, en la que la autora, heredera del romanticismo, convierte el paisaje en espejo del corazón humano y explora el duelo, la soledad y los vínculos prohibidos con una sensibilidad casi confesional.

Su estilo se vuelve aquí más silencioso y profundo. No hay monstruos visibles, sino tormentas del alma. La naturaleza —acantilados, cielos grises, mares inmóviles— refleja el estado emocional de los personajes, que  caminan por el mundo como fantasmas que buscan sentido en medio del silencio.

En Mathilda, la autora se atreve a explorar lo indecible: el peso de la culpa, el amor imposible, la necesidad de perdón.

Y es que Mary Shelley no solo imaginó criaturas extraordinarias, también retrató la fragilidad humana con una poesía oscura y luminosa a la vez.

Y en ese contraste, su voz continúa resonando, como el eco lejano de un corazón que se niega a dejar de sentir.

Os dejo aquí el enlace de la sección: https://www.canalsur.es/multimedia.html?id=2250122

«La cita que transita» Ursula K. Leguin (domingo, 22 de febrero de 2026)

Esta semana quiero proponerles a los oyentes reflexionar sobre lo efímero, sobre cómo la vida cobra sentido por su carácter fugaz y cómo precisamente eso es lo que le da significado y belleza.

Por ello, les reto a escribir sobre algún momento en el que hayan sido muy conscientes de la vida y se hayan planteado si hay algo más allá de la frontera de lo que físicamente consideramos vida.

Y lo hacemos con una cita extraída de «Contar es escuchar», de la gran Ursula K. Leguin: “Como el sonido, la vida solo existe cuando está dejando de existir”.

Y hoy, con David Bowie de fondo y con una de las voces más brillantes de la literatura fantástica y de ciencia ficción, les invito también quiero invitaros a viajar más allá de las estrellas y también, hacia lo más profundo del alma humana.

Nacida en 1929, en California, Le Guin creció rodeada de mitos y culturas diversas. Su padre era antropólogo; su madre, escritora y ella transformó ese legado en mundos inolvidables y planetas y futuros posibles, como Terramar, La mano izquierda de la oscuridad o Ekumen.

Contar es escuchar reúne un conjunto de magníficos ensayos donde la autora reflexiona sobre la escritura, la imaginación y el poder de las historias para dar sentido al mundo. Defiende la narración como un acto de escucha profunda, empatía y responsabilidad cultural. El libro invita a entender la ficción no como evasión, sino como una herramienta para comprender la realidad y ampliar la mirada.

Su obra no trata solo de mundos lejanos. Habla de equilibrio, de respeto por la naturaleza, de justicia social y de la necesidad de imaginar alternativas.

Ursula K. Le Guin nos enseñó que la fantasía no es escapismo,
sino una forma de ver con más claridad la realidad.

Porque, como ella misma dijo: “Necesitamos escritores que recuerden la libertad” y hoy os invitamos, un domingo más, a cruzar, tras sus huellas, el umbral de la imaginación.

Os dejo el enlace al programa de hoy: https://www.canalsur.es/radio/programas/buenos-dias-gente-de-andalucia/detalle/56290332.html?video=2247710

¡Hasta el próximo domingo!

«La cita que transita» Josefina Aldecoa (domingo, 15 de febrero de 2026)

Esta semana, en “La versalita” hemos recordado a Josefina Aldecoa, que el próximo 8 de marzo habría cumplido 100 años. La propuesta que os hago, es escribir a partir de lo que os sugiera la siguiente cita, extraída de “Historia de una maestra”:

Lo que no se comparte no deja huella ni nostalgia”. 

Con ella, quiero invitaros a escribir un microrrelato o un poema, desde la nostalgia de algún momento especial que adquiera sentido porque fue compartido. Os recuerdo que podéis enviar vuestros textos, (de no más de 7 u 8 líneas a laversalita @rtva.es), hasta el próximo viernes por la mañana. Todos los textos recibidos se están recopilando en el podcast “La cita que transita”, que podréis escuchar en la web de Canal Sur.

Hoy recordábamos a Josefina Aldecoa, una de las voces femeninas más interesantes de la narrativa española del siglo XX. El próximo 8 de marzo se cumple el centenario de su nacimiento.

Y esta semana os invito a escribir desde la nostalgia, a que vuestro personaje recuerde un momento aparentemente pequeño (una comida, un paseo, una canción) que solo adquiera sentido porque lo vivió con alguien más.

Para ello, os propongo que recurráis a alguna imagen sensorial (olor, sonido, textura) y que cerréis con una frase que muestre qué habría podido ocurrir si ese instante no se hubiera compartido.

Josefina Rodríguez Álvarez, que después del fallecimiento de su marido, Ignacio Aldecoa, adoptó su apellido, en su memoria, nació en La Robla (León) en una familia profundamente vinculada a la enseñanza y la cultura. Esa herencia marcó toda su vida y, por supuesto, su obra literaria. Siempre afirmó que ella fue maestra por vocación y escritora, por accidente.

Josefina siempre defendió la educación como motor de cambio social. En los años 50, fundó el Colegio Estilo, un proyecto educativo innovador inspirado en los ideales de la Institución Libre de Enseñanza.

Como escritora, comenzó publicando relatos, pero alcanzó gran reconocimiento con sus novelas, que tienen un fuerte componente autobiográfico y reflejan la memoria personal y colectiva de España.

Una de las más conocidas es Historia de una maestra, publicada en 1990, la primera de una fantástica trilogía que narra la vida de una joven docente durante la Segunda República y la Guerra Civil, a la que le siguen Mujeres de negro y La fuerza del destino.

Con un estilo impecable, sencillo, íntimo y muy emotivo, la autora nos muestra, a través de su protagonista, el entusiasmo, las dificultades y la tragedia de una generación truncada.

Sus historias no persiguen el artificio, sino conectar emocionalmente con los personajes. No gritan, sino que susurran desde la experiencia íntima de quienes la vivieron en silencio, como quien guarda un recuerdo frágil.

Alguien que escribió para comprender, para no olvidar y para que no olvidemos, y dio voz a mujeres que vivieron en silencio momentos decisivos de la historia de España.

Murió en 2011, pero su legado sigue vivo. Leer su obra nos invita a entender mejor nuestro pasado y a valorar la educación, la cultura y la memoria, como formas de resistencia.

Os dejo aquí el enlace del programa completo:

https://www.canalsur.es/radio/programas/buenos-dias-gente-de andalucia/detalle/56290332.html?video=2245399