«La cita que transita» Ursula K. Leguin (domingo, 22 de febrero de 2026)

Esta semana quiero proponerles a los oyentes reflexionar sobre lo efímero, sobre cómo la vida cobra sentido por su carácter fugaz y cómo precisamente eso es lo que le da significado y belleza.

Por ello, les reto a escribir sobre algún momento en el que hayan sido muy conscientes de la vida y se hayan planteado si hay algo más allá de la frontera de lo que físicamente consideramos vida.

Y lo hacemos con una cita extraída de «Contar es escuchar», de la gran Ursula K. Leguin: “Como el sonido, la vida solo existe cuando está dejando de existir”.

Y hoy, con David Bowie de fondo y con una de las voces más brillantes de la literatura fantástica y de ciencia ficción, les invito también quiero invitaros a viajar más allá de las estrellas y también, hacia lo más profundo del alma humana.

Nacida en 1929, en California, Le Guin creció rodeada de mitos y culturas diversas. Su padre era antropólogo; su madre, escritora y ella transformó ese legado en mundos inolvidables y planetas y futuros posibles, como Terramar, La mano izquierda de la oscuridad o Ekumen.

Contar es escuchar reúne un conjunto de magníficos ensayos donde la autora reflexiona sobre la escritura, la imaginación y el poder de las historias para dar sentido al mundo. Defiende la narración como un acto de escucha profunda, empatía y responsabilidad cultural. El libro invita a entender la ficción no como evasión, sino como una herramienta para comprender la realidad y ampliar la mirada.

Su obra no trata solo de mundos lejanos. Habla de equilibrio, de respeto por la naturaleza, de justicia social y de la necesidad de imaginar alternativas.

Ursula K. Le Guin nos enseñó que la fantasía no es escapismo,
sino una forma de ver con más claridad la realidad.

Porque, como ella misma dijo: “Necesitamos escritores que recuerden la libertad” y hoy os invitamos, un domingo más, a cruzar, tras sus huellas, el umbral de la imaginación.

Os dejo el enlace al programa de hoy: https://www.canalsur.es/radio/programas/buenos-dias-gente-de-andalucia/detalle/56290332.html?video=2247710

¡Hasta el próximo domingo!

«La cita que transita» André Gorz (domingo, 8 de febrero de 2026)

“Te escribo para comprender lo que he vivido” extraída de “Carta a D.”, de André Gorz, es la propuesta que lanzamos esta semana en “La cita que transita”. Ya que se acerca el 14 de febrero, pensé en que era un buen momento —aunque siempre lo es—, para proponerles a los oyentes escribir sobre el amor, que fue, es y será lo que mueve el mundo, aunque algunos intenten convencernos de lo contrario, y también, uno de los grandes temas de la Literatura Universal y del arte en general.

Y les invito a escribir una «microcarta» dirigida a esa persona que es —o que ha sido— un punto de apoyo en vuestra vida, como lo fue Dorine para Gorz.

“Carta a D”, una conmovedora misiva, escrita al final del camino, que André Gorz, filósofo y periodista le escribió a su esposa, Dorine, tras 60 años de relación, pocos meses antes de que ambos pactaran un suicidio común.

Es un texto lúcido, tierno y valiente, escrito desde la conciencia de la vejez, del deterioro físico y de la cercanía de la muerte, pero sin caer en el sentimentalismo.

André Gorz, seudónimo del austriaco Gerhart Hirsch, nació entre ruinas, en la Europa del exilio y de la guerra. Está considerado como una figura clave del ecologismo político. Para él, la crisis ambiental no era un problema técnico, sino una consecuencia directa de un sistema económico obsesionado con la productividad y el consumo.

Sin embargo, al final de su camino, su obra desemboca en esta historia que nos recuerda que el amor no obedece al tiempo ni al cuerpo, sino a la historia compartida.

Un libro sobre lo que significa amar hasta el final, escrito por alguien que pensó el mundo para cambiarlo y amó a una mujer, para habitarlo, dejándonos esta carta como prueba de que amar, también es una forma de resistencia.

Os dejo el enlace al programa de hoy: https://www.canalsur.es/radio/programas/buenos-dias-gente-de-andalucia/detalle/56290332.html?video=2242932

«La cita que transita» Herta Müller (domingo, 1 de febrero de 2026)

Todo lo que tengo lo llevo conmigo”, el título de una de las novelas más representativas de la Nobel de Literatura, Herta Müller, es la propuesta que lanzo esta semana en “La cita que transita”.

Hoy quiero invitar a los oyentes a hacer un ejercicio que les propongo a menudo a mis alumnos de los talleres, que es a escribir a partir de lo que les evoque un título sugerido. Ya hemos hablado en alguna ocasión de la importancia de los títulos y este, que además es la primera frase de una de sus novelas más conmovedoras, puede llevarnos a que nos planteemos cuál es nuestro verdadero equipaje cuando ya no nos queda nada.

La premio Nobel de Literatura en 2009, Herta Müller, nacida en Rumanía, en 1953, dentro de una minoría alemana, escribe desde la herida. Su obra está profundamente marcada por la experiencia de la dictadura comunista de Ceaușescu y nace del miedo, del silencio impuesto y de una memoria que se niega a desaparecer.

En “Todo lo que tengo lo llevo conmigo”, Müller nos cuenta la historia de Leo, un joven deportado a un campo de trabajo soviético, pero de lo que realmente habla es del despojo: de la casa, del nombre, del futuro.

El hambre lo invade todo, convirtiéndose casi en un personaje más, una presencia constante que gobierna los pensamientos y el cuerpo aunque al final, la vida insiste en abrirse paso.

La autora logra algo extraordinario: decir lo indecible con palabras sencillas, pero cargadas de significado, y  con una prosa poética y cortante, bella y cruel, al mismo tiempo, como podemos apreciar en estas frases:

“Yo envidiaba al hombre del pan. Tenía una pierna de menos, pero mucho pan”.

Una obra que no busca conmover con gritos, sino con silencios, en la que parece que cada frase ha sido tallada, como si las palabras también tuvieran que resistir para permanecer, como podemos apreciar en el siguiente fragmento:

“No existen palabras adecuadas para describir el hambre. Todavía hoy tengo que demostrarle al hambre que me he librado de ella. Desde que ya no tengo hambre, me como literalmente la vida misma”.

Una novela sobre la memoria que pesa, sobre aquello que no se puede abandonar, ni siquiera cuando se pierde todo; que nos obliga a mirar de frente lo que ocurre cuando el poder aplasta al individuo y lo reduce a un cuerpo que trabaja y tiene hambre.

Porque al final, aun cuando parece que ya no nos queda nada, solo perdura lo que llevamos dentro: la palabra, el recuerdo y la dignidad.

Os recuerdo que podéis enviar vuestros textos inspirados en ella (de no más de 7 u 8 líneas) a laversalita@rtva.es

Os dejo el enlace al programa de hoy: https://www.canalsur.es/radio/programas/buenos-dias-gente-de-andalucia/detalle/56290332.html?video=2240393

«La cita que transita» H. D. Thoureau (domingo, 25 de enero de 2026)

La propuesta que os hago esta semana es escribir a partir de lo que os sugiera la siguiente cita, extraída de “Walden”:

“Quise vivir profundamente y desechar todo aquello que no fuera vida…”. 

Con ella, quiero invitaros a reflexionar, sobre lo que nos supone “vivir” en este mundo acelerado y lleno de ruido.

Os recuerdo que podéis enviar vuestras propuestas, (de no más de 7 u 8 líneas a laversalita @rtva.es), hasta el próximo viernes por la mañana. Todos los textos recibidos se están recopilando en un podcast que próximamente se publicará en la web de Canal Sur.

Precisamente hoy, que hablábamos de la tragedia del accidente ferroviario de Adamuz, que nos recuerda la fragilidad de la vida y lo efímero de lo cotidiano, esta frase nos lleva a pensar en que vivir, de forma sencilla, es urgente.

Henry David Thoureau (1817-1862). Fue agrimensor (topógrafo), naturalista, conferenciante, filósofo, ensayista y uno de los padres fundadores de la literatura norteamericana. Pero, sobre todo, fue hijo del bosque, del lápiz y del paso atento. Alguien que escuchaba y amaba la naturaleza, sin poseerla; que defendió la vida sencilla y la libertad individual, como resistencia pacífica contra el Estado. Siempre tuvo claro que “La más elevada de las artes consistía en alterar la calidad del día”. Quiso experimentar la vida en la naturaleza de forma plena y para ello, se fue a vivir durante dos años y dos meses a una cabaña en los bosques, junto al lago Walden, donde redactó ésta, su obra más conocida: «una defensa de la simplificación de la vida, la conexión con la naturaleza y una crítica a la sociedad moderna».

Thoreau fue un pionero de la ecología y de la ética ambiental. En otro de sus ensayos, Caminar defendió el acto de andar como forma de libertad y conexión con la naturaleza y en La desobediencia civil, nacida tras negarse a pagar impuestos por la guerra y la esclavitud, proclamó el deber de oponerse a leyes injustas, una idea que sigue resonando hoy en la política y en los movimientos sociales de Estados Unidos.

Para Thoreau, vivir profundamente era apartar lo superfluo y atender a lo esencial. Y nos enfrenta, de forma abrupta, a esa misma verdad: la fragilidad de la vida y la urgencia de no postergar lo importante. En definitiva, es una llamada a vivir con conciencia antes de que el tiempo decida por nosotros.

Os dejo por aquí el enlace del programa: https://www.canalsur.es/radio/programas/buenos-dias-gente-de-andalucia/detalle/56290332.html?video=2238009