«La cita que transita», Catherine Guérard (domingo, 9 de noviembre de 2025)

“Mi camino es mío y de nadie más”, extraída de la novela “Renata sin más”, de la autora francesa Catherine Guérard, es la cita que os propongo esta semana para trabajar una técnica concreta: el monólogo interior, y la premisa es que iniciéis vuestro relato con la frase.

Catherine Gérard es el seudónimo de la misteriosa Catherine Dreyfus, una periodista y escritora francesa que publicó tres novelas: aunque “Renata sin más” es la única que se ha traducido al castellano y con ella quedó finalista del Premio Goncourt y luego, desapareció de la vida pública, no se sabe muy bien por qué. Lo que sí se sabe es que el Francois al que le dedica esta obra era Miterrand, con quien tuvo un affaire. También fue pareja del escritor, periodista y guionista Paul Guimard, de cuya relación se conserva una bonita correspondencia.

Tocaba de maravilla el piano, el órgano y el clavecín, y escribió durante algunos años una sección de crónica musical en la revista Elle.

Nació en una familia judía de la alta burguesía, su padre fue el primer presidente de la Corte de apelaciones de París y su tío, Jacques Monod, fue premio Nobel de Medicina.

Renata sin más es una novela, yo diría que inclasificable y asombrosa, en cuanto a contenido y formas, pues de principio a fin es un monólogo interior. Está escrita sin un solo punto, —eso sí, utiliza comas y mayúsculas para poder guiar la lectura y tiene un argumento tan sencillo como fascinante:

Una empleada de hogar abandona, enfurecida, la casa en la que lleva trabajando muchos años como interna. Quiere ser libre, olvidarse de las cadenas y vivir su vida. Durante tres días y tres noches, vagabundea por las calles de París arrastrando todos sus bultos y enfrentándose a un mundo que la rechaza una y otra vez, pero ella no se rinde. Cree que la libertad es como el aire y empieza a mirarse a la luz de sus pensamientos

Podéis enviar vuestras aportaciones (de no más de 7 u 8 líneas) a laversalita@rtva.es (la tertulia que dirige Mariló Maldonado en «Buenos Días Gente de Andalucía», en Canal Sur Radio cada domingo), a ser posible, antes del viernes, que es cuando hacemos la selección del texto que se leerá en el programa, -el resto, se leerá en un podcast que próximamente será publicado en la web de Canal Sur.

Os dejo el enlace al programa de esta semana: https://www.canalsur.es/radio/programas/buenos-dias-gente-de-andalucia/detalle/56290332.html?video=2215030

«El vínculo», un libro que, antes de ser escrito, fue soñado.

Se acerca el 8-M y este año vamos a celebrarlo con el nacimiento de «El vínculo», una antología tejida, palabra a palabra, por quince autoras que homenajean a aquellas escritoras que siguen siendo nuestros faros en estas travesías por la Literatura y por la vida. Al fin y al cabo, ¿qué diferencia hay?

Menuda sorpresa nos han dado en librería Luces por dedicarnos este escaparate que aquí os muestro porque esta primera edición se la dedicamos a una compañera muy especial, nuestra querida Manene, que seguirá entre nosotras. El pasado 8 de marzo, contigo al frente, nos prometimos dinamitar el ciberespacio en aquel encuentro inolvidable y ¿sabes qué? Cada vez estamos más cerca de conseguirlo y esta publicación ha sido un paso adelante que todas hemos dado —en tu memoria y en la de todas esas mujeres que siguen luchando por un mundo más justo.

Decía Marguerite Duras que, para ella, escribir era “aullar sin ruido; confesar y borrar huellas”. También afirmó que la soledad no se encontraba, sino que se hacía; que ella la hizo y que la literatura nunca le abandonó.

Mientras coordinaba esta antología, pensaba en estas palabras o en las de Clarice Lispector cuando se refería a la escritura como esa maldición que salva, y de pronto, entendí que este vínculo era fruto de una soledad compartida. Después de este tiempo me atrevo a decir que los talleres contribuyen a que escribir deje de ser un oficio solitario para convertirse en un acto de valentía y generosidad. Así lo aprendí de mi maestro, Antonio Almansa y así he intentado transmitírselo a quienes, desde hace más de una década, asisten a nuestros encuentros.

En una de sus conferencias, Ursula K. Leguin —otra de las madrinas de este libro—, afirmaba que:

Por debajo de la memoria y la experiencia, por debajo de la imaginación y la invención, por debajo de las palabras hay ritmos ante los que la memoria, la imaginación y las palabras se ponen en marcha; la tarea de quien escribe es ahondar lo suficiente para sentir ese ritmo y dejar que ponga en marcha la memoria y la imaginación para que estas encuentren las palabras.

Y otra grande, Virginia Woolf, en una de las bellas cartas que le escribe a su amiga Vita, explica que el estilo es ritmo, «la onda en la mente». Esa onda, es decir, el ritmo está antes que las palabras y es lo que propicia el milagro de que éstas encajen. Siempre recomiendo que, una vez escrito un texto, se deje macerar unos días antes de corregirlo y que, una vez revisado, se haga una lectura en voz alta para comprobar que nada “chirríe”, que nada impida que la onda mental se expanda, para que, si algo nos frena, volvamos a ello para pulirlo hasta que el texto fluya.

«Nada pretendo en este poema si no es desanudar mi garganta» escribió Pizarnik a su vuelta de París. Ese es otro privilegio del que gozamos quienes contamos historias: desatar nudos imposibles e inimaginables, dar con esas emociones universales que nos conectan.

En estos últimos años hemos dedicado parte de nuestras sesiones a estudiar la obra de muchas de las autoras que nos apasionan y se nos ocurrió que cada participante de esta antología eligiera a la madrina literaria con la que más se identificaba y explicase los motivos que las unían en su presentación. Luego, Nora Luque Santiago, una de las alumnas más jóvenes, se ofreció a caricaturizarlas y no podemos estar más orgullosas del resultado (gracias infinitas, Nora). Y por supuesto, gracias a la editorial, Bulevar de los libros, por acogernos en vuestro catálogo.

Y para despedirme, sólo quiero desearos que disfrutéis de estas lecturas. Estoy segura de que muchos de los relatos y poemas reunidos en esta antología, germinarán algún día en nuestra memoria, despertando filamentos invisibles que seguirán ampliando la red de este vínculo infinito.

Puedes comprar tu ejemplar en librería Luces o en la web de la editorial.

Edición y prólogo: Laura Santiago

Título
: El vínculo
ISBN: 978-84-127341-9-5
Formato: Rústica con solapas
Páginas: 412

Autoras: Elsa Brigl, Paz Fanlo, Susan Kirstein, Paqui Lara, Montserrat López Rueda, Nora Luque Santiago, Lola de Martín Ana Medina Susana Mérida Jiménez, Mª Jesús Moreno Montilla, Chelo Muñoz Lendínez, Mª del Mar Rodríguez Rus, Yolanda Sancho Moreno, Laura Santiago y Angela Swan.

Presentación de «El vínculo»

Nos complace anunciar que, el próximo jueves, 13 de febrero, presentaremos la primera antología de alumnas del taller de escritura que imparto en Librería Luces. Será a las 17:30h. en la planta superior. El aforo es reducido pero, en breve, confirmaremos fecha de una nueva presentación. Ya puedes hacerte con tu ejemplar en cualquiera de los siguientes enlaces:

https://www.librerialuces.com/es/libro/el-vinculo_749352

https://www.bulevardeloslibros.com/catalogo/

Viaje al centro de la mente

Viaje al centro de la mente

Un buen día ella sintió que ya no podía seguir soportando el peso de su armadura. No fue algo que sucediera de golpe. Fue notando cómo la carga aumentaba, de forma sutil. Esta vez no comenzó con una nube sobre ella, como en ocasiones anteriores. Tampoco se descubrió acorralada contra la pared, con la cabeza agachada. Por más que se esforzaba, no lograba recordar el momento en el que sucedió.

Insistió en convocarse bajo la luz de aquella luna. De pronto, se encontró perdida en aquel litoral famélico, contemplando horizontes en los que se veía alejarse de sí misma, despidiéndose de aquellas playas vírgenes, de aquella inocencia. La vista, cada vez más borrosa, se cansaba de mirar, mar adentro.

Las algas se enredaban a sus pensamientos salinos. Empezó a sentirse cómoda entre aquella espuma, sin contornos ni puertos a los que llegar. Fue imaginando, con trazos poco definidos, estrellas y cielos más accesibles. Dejó de tomar decisiones y aceptó que fueran los caminos quienes la eligieran.

Así prosiguió durante un tiempo, detrás de montañas de tejidos multicolores. Los lavaba, los tendía y los planchaba, semana tras semana, sin lograr salir del bucle, salvo cuando acudían, por sorpresa, los fantasmas. Entonces se daba la vuelta o se tumbaba en mitad de la larga autopista del insomnio. Allí, volvía a sentir las cuerdas y sus dedos eran capaces de hacer sonar el universo que tejía, cada noche, desde la sombra de una ventana desvencijada, mientras el paisaje crecía, a lo ancho y lo alto de los días sin firmar.

© De la imagen y del texto, Laura Santiago Díaz.